lunes, 7 de enero de 2013

Y siempre terminamos cayendo.

Mira, no es porque quiera ser pesado ni nada de eso, no, ni mucho menos. Lo que sucede es que es algo característico de mí lo que voy a contar y es algo que me marca tanto que ya no lo puedo evitar. Siempre que hablo sobre ello con alguien me da a entender algo así como que estoy desesperado que intento buscar a alguien sin pensar, para compartir mi vida, pero no sé qué decir.

No creo que sea eso, y no estoy intentando justificarme, qué va, solo que no lo veo así. Verás, yo tengo una tendencia, que siempre se repite y no puedo interrumpir, de enchocharme enseguida con alguien, encapricharme, pillarme, o como lo quieras llamar, el caso es que con poco me basta para "fijarme" en esa persona. Por lo general no me fijo en una cara bonita ni un buen cuerpo, porque me cuesta "sacarle la belleza" a algunas personas de las cuales me empiezo a, digámoslo así, "calcar". Sólo me basta con sentirme a gusto con esa persona, con sonreír, con verle el atractivo del momento, de su compañía. Se supone que es un preenamoramiento, pero no suele llegar más allá del capricho, y para entendernos, no es nada sexual, bueno, a veces sí, yo que sé.

Y ese es mi problema, me fijo muy pronto en las personas, como buscando algo más, incluso en personas desconocidas o en las que conozco por una simple cuenta de Twitter. Sí, soy muy precipitado, pero creo, y ahí puede que me equivoque, que ya he encontrado el motivo. Busco que me quieran. Puede sonar raro, pero es así, busco el sentirme querido, el agrandar una relación con una persona para que me quiera, sentirme especial, no sé. No busco enamorarme, porque el amor me ha hecho mucho daño en varias ocasiones, pero sí encontrar a ese príncipe o a esa princesa azul. Sé que es de locos, que es de ser poco prudente y de vivir sin pensar en que a veces las personas no pueden ser muy buenas, por eso que se llama desconfianza, que parece que a mí a veces me falta. Pero debo contarte una cosa, me entrego, de verdad, siempre busco algo más que un hablar o pasar el rato juntos, busco poder entregarme y que se entregue la persona en cuestión (nota: no tomes el entregarse como algo corporal o algo vinculado con el amor. Tómalo como querer algo más).

Y ya vuelvo a empezar con mis paranoias. Así que creo que voy a dejar de escribir. Lo dicho, me marcho. Espero que no me juzgues precipitadamente, que por culpa de esta "manía" lo he pasado muy mal (ahora es cuando recuerdo el verano de 2012 y te aburro un poco, pero nada de eso, bastantes penas tienes ya en tu vida como para que te contamine con las mías. Además ya están superadas).

(P.D. La próxima vez que me dirija a alguien, por favor, mátame).

No hay comentarios:

Publicar un comentario